Obras

No importa los bueyes, 1993Valla de seguridad, asfalto, cemento, barras de refuerzo35' × 35' × 24"

As No importa los bueyes casi terminado, me di cuenta de que había intentado establecer una situación que podría describirse mejor como un "verbo congelado". En solo un instante la escultura, compuesta por un grupo de cuatro elementos, pudo referirse a un proceso físico inminente que estaba a punto de ocurrir. Este instante singular fue el momento exacto en que terminé el trabajo. Minutos más tarde, el calor del verano comenzó a hacer efecto y engatusó a los cilindros de asfalto en un movimiento similar al de un glaciar, impulsando la sustancia hacia su destino final.

Exposición

23 de mayo – 1 de agosto de 1993 50 Nueva York 93