Obras

Avi, 1989MaderaTres esculturas: 9'9" × 12" × 12"; 10' 8"x 10" × 17"; 10'3" × 11" × 17"

Son personajes, personificaciones, “Demonios” internos del hombre (1), descendientes directos de dioses personificados, de monolitos, dólmenes, monobloques, abstractos y animistas a la vez; signos externos contemporáneos a un inconsciente interno de millones de años. Representaciones de tres de muchos símbolos, de las características internas del hombre: el primero de la capacidad de abstracción, de trascender; el del medio (descendiente de Pan, el diablo) de irracionalidad, de sol y pánico inesperado; el tercero de la búsqueda del hombre de la coherencia, sus “justificaciones”, racionalizaciones: es un soldado de la religión, un “obispo”, golpeado, sin embargo, por un kaceratuib wgucg daña esta coherencia. Es también el tema de la división, como tensión positiva de la tendencia a la unidad (2), y como conocimiento de la imposibilidad de obtener tal coherencia y unicidad monoteísta (3.)

(1) En el sentido griego, una entidad que inesperadamente te posee y guía tus acciones más allá de tu comprensión y voluntad.
(2) También de lo interno con lo externo.
(3) Son las religiones monoteístas las que tienden a esta coherencia, las que aplastan todos los aspectos, los “demonios”, en uno mismo,….son las religiones politeístas las que dejan y dejan espacio a todas las facetas del ser humano.

Exposiciones

7 de mayo de 1989 – 11 de marzo de 1990 Ciudad de las esculturas